Pages

24 dic. 2011

Reflexión navideña


Muy pocas veces hablo en primera persona en lo que escribo, pero hoy lo voy a hacer reflexionando sobre la navidad gracias a la felicitación ayer de una persona que no me esperaba y a la cual echo mucho de menos en mi vida. La cosa es muy sencilla, “feliz navidad” dos palabras que te desean felicidad ¿durante cuánto tiempo? ¿Dos días? ¿Dos semanas? El resto del tiempo puedes ser lo infeliz que quieras, puedes estar destrozado por dentro que ellos no te ayudarán, te mandarán un mensaje (ahora un whatsapp que es más barato) y así la felicitación está cumplida… y se quedarán tan contentos por haberte felicitado las pascuas. Y tu al leerlo ¿qué se supone que tienes que decir? ¡¡¡Uhhh qué feliz soy!!!

Yo recibo en este blog unas 70 visitas diarias, y no, no quería poner un simple “feliz navidad”. Yo os deseo felicidad los 365 días del año, y estas dos semanas lo único que hay que hacer es vivir, vivir intensamente cada uno de los momentos.

¡¡¡FELIZ VIDA!!!


22 dic. 2011

Saltar al vacío


La imagen parecía salida de un videoclip o de una de las mejores películas. El avión sobrevolaba el cielo, por encima de las nubes. Una puerta se abría, y sin más preámbulos se veía caer un cuerpo a toda velocidad. Dos minutos para llegar a tierra y hacer todas las piruetas que quisiera antes de que su paracaídas, su colchón de aire, tomara forma en el cielo salvando su vida de una muerte segura. Lo que parece una cámara, enseñándote cada plano de la escena no es más que tu imaginación,  que recorre el cielo viendo la caída, cuando de repente te das cuenta de que el intrépido e ingenuo saltador no llevaba el preciado salvavidas… y aquí termina su historia… o quizás empiece. Le quedan dos minutos…




continuará...?

12 dic. 2011

reinvención


Lloraba, su vida la pasaba metido en la cama llorando, su vida estaba vacía. Ni los amigos, ni los estudios, ni su familia, nada ni nadie era capaz de hacerle salir de donde se había metido sin saber cómo. Decidido se levantó de la cama, se secó las lágrimas, miro al cielo y se decidió a vivir.

Debemos seguir reinventándonos, porque el mundo cambia a cada momento, y no hay tiempo para mirar atrás...