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21 dic. 2012

Abuelos


ELLA. Acudía cada día como si de una cita se tratara a llevar algo de  comida a su padre y algún que otro medicamento, pues este estaba en la cárcel. La guerra acababa de terminar y él permanecía ahí de forma injusta día tras día. Ella había dejado a su novio a sus amigos, había dejado a su madre, a sus hermanos y toda su vida en la pequeña casa donde vivían, pues su padre moriría en la cárcel si ella no le ayudaba. No levantaba un metro y medio del suelo, pero se caracterizaba por no echarse nunca atrás, tenía una gran valentía, pero en esos días podía verse en su cara tristeza, su vida parecía derrumbarse, pues su hermano pequeño acababa de morir.

ÉL. Estaba destinado en el cuartel de Valladolid, era un joven apuesto, muy guapo. Su pelo era muy negro y sus ojos muy muy azules, tremendamente atractivo y demacrado a partes iguales por las cicatrices que la guerra había marcado para siempre su cuerpo y sobretodo su cabeza, pues jamás podría olvidar todo lo que en esos 3 años había vivido. Las cosas ahora estaban más calmadas, esperaba el día en el que le destinaran a Salamanca, y así poder estar al lado de su guapísima novia la cual estaría esperándole desde hacía tiempo.

Los padres de ambos eran viejos amigos, pero ellos nunca se habían visto, salvo cuando eran demasiado pequeños como para acordarse. Él tenía el encargo de su padre de visitar a su viejo amigo en la cárcel y no le quedó otro remedio que quedar con la joven para acudir con ella un día a realizar la visita de cortesía. Llegó ese día y ella se presentó en la cita con 4 amigos más, por lo que tuvo que preguntar quién era ella, pues no recordaba su cara después de tantos años, ella sin embargo si recordaba sus profundos ojos azules. El camino a la cárcel lo pasaron hablando de sus familias, de las fiestas de los pueblos aledaños, pues aunque todos estaban en Valladolid, pertenecían a pequeños municipios salmantinos muy próximos.

Una vez realizada la visita ya de vuelta a casa, sin saber muy bien cómo o por qué los dos jóvenes se quedaron solos, se despidieron cordialmente, y quedaron para tomar café unos días más tarde. Entre café y café se fue fraguando una amistad que más tarde pasaría esa barrera tan fuerte de aquellos años. El primer beso provocó que ambos dejaran a  sus respectivas parejas, y los sucesivos hicieron que pasaran las tardes enteras conociéndose y viviendo todos los buenos momentos que aquella ciudad adoptiva les dejaba vivir.

El 14 de septiembre de 1944 se casaron felizmente arropados por toda su familia y amigos, dice que fueron “ciento y pico”. Salieron hacia San Sebastián, y la primera noche de bodas la pretendían pasar en Valladolid, esa ciudad en la que se conocieron y a la cual tenían un especial cariño, pero desgraciadamente no encontraron ningún hotel libre, y tuvieron que pasar la noche en casa de unos primos. Una vez en San Sebastián tuvieron que volverse, no sé muy bien por qué. Entre lágrimas mi abuelo Santiago me cuenta cómo conoció a Teresa el amor de su vida, hace ya 68 años de aquella boda y a día de hoy con 95 años cada uno, siguen viviendo juntos en la misma casa. Cuentan que sólo han discutido una vez, cuando Teresa le tiró a él un vaso de agua por encima. Siguen enamorados como el primer día, han pasado por muchas cosas, demasiadas quizás. Siguen aquí, haciéndonos reír, o llorar con historias como estas.



13 dic. 2012

El drama del pijama


Es una noche fría, muy fría, más fría de lo normal, pues por primera vez en mucho tiempo tengo que ponerme pijama para dormir. Mis piernas ya no se entrelazan calurosa e imposiblemente con las tuyas. Esta noche mis espasmos no te darán las buenas noches, esta noche nadie me abrazará por la espalda.


6 nov. 2012

Lluvia



“TODOS QUIEREN LA FELICIDAD SIN DOLOR, PERO NO SE PUEDE  TENER UN ARCOÍRIS SIN UN POCO DE LLUVIA"
Mary     




Llovía y llovía en la pequeña ciudad que parecía adoptarle, casi tenía decidido que quería quedarse, pero la lluvia le iba cubriendo poco a poco, calando toda su ropa y llegaba ya a la altura del pecho, sabía que iba rozándole el corazón. Él era fuerte, así que sabía que si llegaba a la altura de la nariz y pretendía ahogarle, podría salir nadando de aquel sitio, pero cada vez se hacía más y más complicado.

Un día paró de llover, pero seguía nublado, al día siguiente, salió el sol. Todo indicaba que iba a cambiar, que permanecería soleado. Que llegaría el tan ansiado paisaje coronado por un precioso arcoíris, pero, de repente todo se nubló, esas nubes grises avecinaban tormenta.

Llovió, llovió fuerte, todo se inundó  y llegó ese momento, que de puntillas se dispuso a nadar, o se ahogaría. 




25 oct. 2012

Amanecer atardeciendo


El final de un día, no es más que el principio de otro.





Asomado a la ventana un rayo de sol iluminaba su cara, no sería algo que destacar si no fuera porque pertenecía a uno de los países más fríos del planeta. Miraba como los coches circulaban aun  con las luces encendidas a pesar de que se estaba haciendo de día.  Desde su ventana podía ver como subía y bajaba el precio de la gasolina cada mañana, o como la lluvia inundaba cada uno de los días que iba amaneciendo en esta “ciudad”.

La oscuridad se hacía cada vez más con el lugar, pues jamás había visto anochecer tan temprano, esa oscuridad que pronto resaltaría con la blanca nieve invernal que lo inundaría todo. El frio de este país cambia a las personas, sus ilusiones, su actitud, su manera de afrontar las cosas, la realidad. Pero lo que no se ve es que es una prueba de fuego, aparecer aquí es duro, es demasiado duro. Cualquiera preferiría estar en la playa tomando una cerveza fresca y observando como la gente no tiene de que preocuparse. Aquí en su lugar puedes tomarte una taza de té, café, o sopa caliente en lo que observas desde la ventana como las hojas caen de los arboles tiñéndolo todo de un increíble y alucinante color. Lástima que no tuviera su cámara….

Este país es diferente, este país merece ser aprovechado, pues la oscuridad no puede inundarnos por dentro, y menos a él, siempre tuvo fuerzas para seguir adelante. Si él quiere, siempre saldrá el sol.

23 oct. 2012

Hacia rutas salvajes


“Bueno, no sé gran cosa del mar pero si sé que aquí es así. Y también sé lo importante que es en la vida no necesariamente ser fuerte sino sentirse fuerte, medir tu capacidad al menos una vez, hallarte al menos una vez en el estado más primitivo del ser humano, enfrentarte solo a la piedra ciega y sorda sin nada que te ayude, salvo las manos y la cabeza.



Ella creía que todo iba a cambiar, que todo su mundo se haría pedazos cada vez que saliera a la calle. Ella se creía débil  y lo que no sabía era que era una de las personas más fuertes que yo había conocido.

Se pensaba que había que aconsejarla, pero se equivocaba, había que dejarla sola, pues aprendería a volar tranquilamente. Sabía que entre toda la gente que la quería nunca la dejarían caer. Tenía que pintar sus preciosos labios rojos una vez más, esos labios que dejaban marca al besarme en la cara, en la boca tímidamente a veces, y otras no tan tímida. Tenía que salir a la calle, y empezar a comerse el mundo pues ese era su destino, para eso había llegado a él.


12 oct. 2012

Él y las maletas



“Él y las maletas” escribía en la pantalla de su ordenador para comprobar que este funcionaba, mientras observaba como su pareja metía en una minúscula maleta casi una vida entera.





Su texto, ese perfecto texto, el mejor que había escrito, el mejor que jamás había compuesto había desaparecido, eso le pasaba por desastre. Nadie había llegado a leerlo, así que puede que no fuera tan perfecto como él cree, pero siempre creerá que lo era, pues así había querido que fuera. Ese texto hablaba de un sueño, un sueño que él tenía, un sueño que incluía sorpresas, trenes, desnudos, incluía canales, incluía lluvia.

Pero el sueño no comenzaba ahí, la historia no comenzaba ahí, empezaba meses antes, en una pizzería, y con esa frase, “nunca sabes donde puedes terminar, o empezar” y ahí, justo ahí empezó todo aquello. Bueno, ahí empezaba la historia, pero el sueño empezó mucho antes, hacía ya muchos años de ese sueño. Y ahora, en esa ciudad solamente esperaba cumplirlo.

Se acercó al canal, estaba impaciente, cogió su móvil, puso los cascos, compartió uno de ellos con la persona que le había llevado allí, la persona responsable de todo aquello, y le dio al “play”.

Pensó que sería un momento cualquiera, que no sería como siempre había soñado, pero la realidad en este caso supero totalmente a la ficción de su cabeza, la lluvia los empapaba abrazados, con las frentes juntas, mirando como todo se despejaba de turistas, y se quedaban solos, pensaban en lo que pensarían ellos, “mira esos dos tontos, empapándose ahí”, pero era su sueño y uno de los mejores momentos de su vida, ambos lo sabían y lo aprovecharon bien.

Se trazó la frontera entre siempre o jamás, llovía en el canal, era la canción, estaba viviendo la canción, estaba viviendo ese momento que siempre pensó en vivir. No podía dejar de pensarlo, y ese momento se volvió eterno, los acordes de esa guitarra eléctrica se fundían con la paz del silencio tan sólo interrumpido por la lluvia cayendo en el agua.

Su sueño duró 5 minutos y 4 segundos, quizás sea poco tiempo, pero fue exactamente lo que tenía que durar para que esté eternamente en su cabeza.

“nunca saber dónde puedes terminar, o empezar”

2 oct. 2012

Tormentas tropicales


Miraba como diluviaba por la ventana, sus ojos azules, tan azules como el mar a la orilla de su hogar, como el mar, como el mar que a veces tocaba los cimientos de su casa en esa playa. La playa que le vio nacer y crecer, la playa que le dio su primer beso, la playa que vio como partía a buscarse la vida, la misma playa que vio como regresaba vestido de éxito. La playa que le unió a ella de por vida, la misma playa que se la llevo para siempre…

Salió, y en menos de un segundo estaba completamente empapado, se quito los zapatos, eran buenos, le habían costado una pequeña fortuna, pero… que más daba, se estaban mojando por la lluvia. Introdujo los pies en el frio agua del Atlántico, y poco a poco fue adentrándose en él, del mismo modo que esa tormenta se adentraba en su cabeza. Empezó a llorar, sus lágrimas se confundían una vez más con las gotas de agua sobre su cara, esto ya le había pasado antes, pero siempre en la ducha en la intimidad de su baño. Ahora había salido, necesitaba que la gente pudiera ver su desgracia, necesitaba salir de esa casa en la playa. Pero no era el momento, no, no lo era, fuera sólo la soledad podía verle. Sólo ella podía ayudarle, pero nunca lo hizo.

1 sept. 2012

Engordar


Post-it detrás de ti, con una cámara puesta que indique a tu madre que comes bien, un post-it que indique que tu vida empieza a cambiar.

18 ago. 2012

GIRA




Como una noria, un plato en un microondas, un remolino, una canica, un compás, la línea circular del metro, un coche en una rotonda, una idea en la cabeza, una peonza, una rueda, la luna  y los planetas, un CD, una escalera de caracol, un volante,  el pitorro de la olla exprés, un botón de volumen, unos engranajes, un molino, un tiovivo, una polea,  una lavadora, una avioneta en el aire, una pelota,  las agujas de un reloj, la vida.


12 ago. 2012

Siempre el tiempo




Hay relojes que no se pueden parar,  el tiempo siempre será una de mis obsesiones, me encantaría pararlo en esos momentos de la vida que deberían ser eternos. Un paseo en barca, una sonrisa, una caricia a escondidas, un orgasmo, la primera mirada, el primer beso, un viaje, una despedida; incluso a veces me apetece parar el tiempo en el futuro, porque sé que lo que me queda por vivir será grande.


30 jul. 2012

Saltar al vacío


El padre se disponía  a darle una lección a su hijo, le subió a lo alto de un muro y le dijo que saltara, que él le cogería. El niño confiado saltó y de repente vio como su cabeza daba con el suelo, rápidamente miró a su padre con lagrimas en los ojos y le preguntó por qué le había dejado caer, a lo que este contestó: “Hijo, esta es la lección más importante que debes aprender, nunca te fíes de nadie, ni siquiera de tu propio padre”.




22 jul. 2012

Sentirse el rey del mundo



Para sentirse el rey del mundo, no hace falta serlo. Sólo hacen falta pequeñas cosas, pequeños detalles que te hagan sentir que puedes con todo, no importa nada, eres capaz de hacer cualquier cosa, y ese poder es el que te hace sentir el rey.

Grita desde lo alto de un acantilado: ¡¡¡¡¡¡SOY EL REY DEL MUNDOOOOOO!!!!! Y a partir de ese momento siéntete como tal.

13 jul. 2012

Dejarse llevar, suena demasiado bien.




El tiempo seguía siendo efímero en su vida, tanto que no quería celebrar los días, la semanas o los meses, de las cosas buenas o malas que le habían pasado en su vida, él prefería seguir el consejo de una buena amiga, esa que le ayudo a quitar las agujas al reloj. Siempre contaba ella que lo importante no se mide en tiempo, se mide en momentos. ¿Qué más da que haga un mes que paso algo? Eso no es lo importante, lo importante es lo que ha pasado durante ese mes, lo importante son esos momentos, por lo tanto hay que dejarse llevar, a veces no es tan fácil, como dice Vetusta en su canción. Pero lo cierto es que nunca sabes donde puedes terminar o empezar.




5 jul. 2012

Lo que llevas en la mochila



Hay historias que son difíciles de contar, historias difíciles de conseguir e incluso existen historias que son difíciles de vivir, pero, a pesar de todas las dificultades con las que el destino nos interrumpe para hacerlas cada vez más interesantes... siempre es recomendable guardarlas, como si del más valioso tesoro se tratase. Estas historias que tanto nos aportan, a veces, sin percatarnos, es necesario conservarlas para así poder extraer de ellas su mejor esencia, poder recordarlas como una bella experiencia y sentirte, cada día, orgulloso por saber lo que llevas en la mochila, esa mochila que te acompaña siempre, en la cual vas guardando cada pequeño detalle, cada pequeño recuerdo. Lo haces porque sabes que en los pequeños detalles están las grandes cosas, las grandes amistades, las mejores esencias. Y por eso y por todas las historias que nos quedan por guardar… espero que nunca me saques de esa mochila.






3 jul. 2012

I'm not there





Él corría por una de las dunas más desiertas del planeta, desde ella divisaba una playa, parecía estar hecha para simplemente observarla, pues era absolutamente perfecta. Subía y bajaba como si estuviera montado en una montaña rusa, cuando de repente una inclinadísima pendiente ponía fin a aquel paraíso, sin pensarlo dos veces saltó. Se dio cuenta en ese momento que era el momento más feliz de su vida, lo susurró gritándolo al mundo.

17 jun. 2012

Un minuto de silencio






Finales, cientos.



No pienses esas cosas cuando no puedas hacerlas, piénsalas cuando si se puede… y simplemente hazlas.


Subía y subía  a lo alto de la montaña, pensaba que desde allí, desde lo más alto podría verlo todo, lo más bello que entrañaba aquella ciudad, podría ver su paisaje, su puesta de sol. Pero cuando llego a la cima, una espesa nube de niebla ocultaba bajo él la belleza que esperaba encontrar. Bajo desilusionado y poco a poco, paseando por esas calles, senderos  que su vida le iba mostrando se dio cuenta que no hacía falta subir a lo alto de la montaña para verlo todo, que las cosas que no vemos  puede que no las veamos por avariciosos y querer verlo todo. Lo mejor, ir descubriendo los pequeños detalles de la vida.

En el fondo, voy a echar de menos MÁLAGA.



8 jun. 2012

SOL



Amanecer podría ser la metáfora de empezar de nuevo algo, al igual que atardecer podría serlo de un bello final. ¿Y la noche? ¿Qué se supone que es la noche? Ese espacio de tiempo entre el amanecer y el atardecer. Y así amanecer y atardecer, caer y levantarse, empezar y vivir el final…. Pero hay que tener cuidado y no aparecer perdido en una noche eterna.


21 may. 2012

Reinvención


Los pequeños detalles son los que hacen las cosas realmente grandes. Detalle a detalle vas a cambiar el mundo, tu mundo. Un piercing no cambia la personalidad de una persona, ni raparte la cabeza, ni siquiera tatuarte un reloj sin agujas en la pierna. Lo que cambia a una persona es lo que la ha llevado a tomar ese rumbo. Cambia a una persona la fuerza acumulada por sus errores, eso que te martirizó desde mucho tiempo atrás, por lo que lloraste y por lo que habías muerto. Ahora, sólo queda echar la vista hacia adelante, vivir tus momentos y todos esos detalles que hace tu vida grande y que hasta ahora no habías visto. 

Hoy nace un nuevo reloj sin agujas, naces de nuevo.




15 may. 2012

Si estás triste...



Si estás triste, acabarás haciendo poner triste a todos y cada uno de los que te rodean, haciéndoles sentir igual de desgraciado que puedas serlo tú, porque te quieren, porque te aprecian. Pero… hay algo aun más triste que eso, y es estar triste, y estar solo, porque en ese caso hasta el lavabo de tu casa llorará por ti.

TWITTER: Dani_cifu

7 may. 2012

Los sueños, sueños son...



Despertó, y vio el blanco techo de su habitación, había soñado cada noche de los últimos meses con recuerdos mezclados con futuro, historias irreales que inundaban su noche, sin apenas salir de la cama. Unos días esos sueños eran mejores, otros días eran peores. Nunca quería despertar, pues cuando lo hacía empezaba su gran pesadilla, la realidad. Prefería dormir, prefería soñar con una vida normal.



 TWITTER: Dani_cifu







30 abr. 2012

27 abr. 2012

juntos




           Él no había salido, y ella estaba segura de ello. Lo buscaba desesperadamente por toda la casa, lo buscaba en su habitación, lo buscaba en el baño, en la ducha. Salió a la terraza por si con una cerveza habría salido a tomar el fresco pero no aparecía. Nerviosa pensando que se lo había tragado la tierra le llamo por teléfono… pero estaba apagado. Su desesperación aumentaba por momentos, debajo de su cama solo había pelusas y maletas, no podría haber ido muy lejos, daba voces por la casa sin señal alguna. Al fin lo encontró, estaba en el armario, sentado encima de una torre de zapatillas, lloraba. Podía haberle obligado a salir, podía haberle dado un galletazo para que saliera y le contara qué le pasaba, podía simplemente haber cerrado la puerta y haberle dejado allí por gilipollas. Pero ella siempre optaba por la reacción menos esperada, ella era así. Y grito “Túuuuu  hazme sitio” se sentó a su lado sobre todas aquellas zapatillas y lloraron juntos, como tantas veces.


TWITTER: Dani_cifu




26 abr. 2012

huellas





Paseaban por la playa, juntos, se miraban a los ojos, sabían que las cosas no estaban bien, pero se amaban.



18 abr. 2012

tarde de playa




Él adoraba ir a la playa, pero no lo hacía como el resto, él se tumbaba en la arena directamente,  se ponía sus cascos con la música muy baja, para así escuchar sus canciones favoritas y oír el ruido de la playa de fondo, los pájaros, los barcos y por supuesto el ir y venir del oleaje.  

Podía pasarse horas y horas allí sin ser consciente del paso del tiempo, pues este nunca le importo. Su reloj nunca marcaba horas, porque él no vivía en horas, minutos y segundos; su vida constaba de momentos, momentos que guardaba con cautela en su mente, tan privilegiada que le permitía transportarse a cualquiera de ellos en esas tardes primaverales de playa.

9 abr. 2012

vida



¿Por qué deberías sentirte de algún sitio? Ya no sabes cual sientes tu casa, tu sitio. Las sartenes han cambiado de cajón, te explica tu madre al llegar a casa, y “mira, ahora guardamos aquí los cereales, entran mejor”. Tu habitación sigue igual que hace 4 años, las mismas cosas de niño, llena de peluches. Hace meses que no te sientas en tu mesa a nada… tu vida es un ir y venir de lugares, sensaciones, sentimientos. Y estás cansado de todo eso, de llegar y ver que la palabra “amistad” ha quedado totalmente desestructurada, y que lo peor de todo es que han sido tus amigos los que han llegado a ese punto. Intentas sobrellevarlo, pero a veces el mundo se te cae encima. Estas cansado de los recuerdos, a veces te gustaría formatear tu cerebro, o simplemente cortar y pegar algunos datos, para que no se abran esas molestas ventanas de publicidad en tu mente que te recuerden que lo que vives no es real, que es una invención industrial que parece darte algo, lo cual no hace, a cambio de dinero. En este caso la publicidad de tu pasado, por si acaso no te acuerdas que el producto que algún día compraste, se rompió al poco tiempo y no pudiste pegarlo.

Hoy te subirás a un avión y dejaras esto atrás, pero en la maleta de mano de 50x40x20 lo llevas metido, para que aunque tú desaparezcas vaya contigo. Llegarás a un lugar que te ha acogido unos meses, tan sólo te quedan tres. Y de ahí a otro sitio, con tu maleta llena de cosas, de recuerdos, lo bueno, que no dejas nada por el camino, porque en realidad no estas seguro de que tengas nada allí.

Ayer a las 7.30 de la mañana de vuelta a casa después de una noche llena de risas, enfados y más risas, justo cruzando la Gran Vía pensaste que tu vida por fin había cambiado, pensaste que por fin ibas a ser feliz porque lo tenias todo, y ese sentimiento duro… lo que tardaste en meterte en la cama.
Cualquier día es bueno para empezar a cambiar tu vida. Cualquiera.

6 abr. 2012

señales



Paralizado su corazón latía rápido, como si fuera uno de los motores del supersónico Concorde, frente a él una grandísima señal de prohibido el paso, un poco más adelante el mayor desfiladero de la Tierra. Paso a paso se aproximaba sin importarle una muerte contra las piedras afiladas. Ya en el borde, dio un paso más, y su cuerpo suspendido en el aire empezó a caminar entre la nada. La señal indicaba un grandísimo peligro al cual desobedeció arriesgando su vida, pues estaba sintiendo que la cima del mundo estaba allí. 


2 abr. 2012

nadie es de verdad



           Sonarán las olas del mar a su paso por la playa, el paseo que darán será infinito, da igual que sea a pie, descalzos sintiendo la arena bajo sus pies, o en patines disfrutando de la brisa del paseo marítimo, incluso dará igual que sea en bicicleta. Ambos tienen claro que sus miradas de clavaran una en la otra, se tirarán arena, o se empujarán hasta que uno caiga y los dos rían sin parar. Su noche… su noche será bella. Tanto que estarán tumbados en la cama, uno frente al otro fijándose en la cara opuesta y sonriendo.  Nadie es de verdad.





28 mar. 2012

palabras



Tiempo, ceniza, paseo, luz, extinguir, sonido, cigarro, estar, final, llorar, promesa, madera, hogar, más, polvo, sueños, verde, verdad, foto, calle, nada, tú, pequeña, ser, sensación, agua, olor, volar, honor, cama, hermanos, grito, sexo, enemiga, miradas, instantes, a veces, mundo, mil, laberinto, alma, confesión,  princesa, risa, tonterías, vida, espejo, novios, flor, viento, encuentro, siempre, bailar, así, muerte, descubrir, vendrá, mano, perder, siervo, cruz, guiar, tanto, romántico, guion… palabras.

21 mar. 2012

tocar el cielo



Extendía su mano, intentaba llegar lo más lejos posible, quería llegar a tocar al cielo, sabiendo que jamás podría hacerlo. Lo mismo le pasaba con todo lo demás, se esforzaba por llegar a tocarlo, sabiendo que nunca sucedería.

15 mar. 2012

espejos mojados



Mientras se estaba mirando al espejo descubrió que por su cara, estaban circulando ríos de  lágrimas, caudalosos ríos que goteaban por su barbilla. Se secó la cara de golpe y una sonrisa se vio reflejada en su otra mitad. Él tenía mas cojones que nadie para salir adelante, pues tenía lo más importante que una persona debe tener. Se tenía a sí mismo.

13 mar. 2012

pellejos


Se arrancó la ropa, la camiseta, los pantalones, los calzoncillos, estaba completamente desnudo. Siguió con la piel, tiraba y tiraba aguantando el dolor, necesitaba desprenderse de todo, quería dejar su sucia alma a la vista de todo el mundo, pues lo que le rodeaba sólo eran capas y capas de material vano que no hacía más que entrometerse entre él y la realidad, su realidad.




11 mar. 2012

espiral



Espirales de sentimientos, se pueden hacer cada vez más grandes, o tan pequeñas que se concentren en un único punto.

Vivir y salir de la espiral. 





7 mar. 2012

sin palabras


En ocasiones, muy de vez en cuando, a uno le pasan cosas que no hace falta describir con palabras, y si esas cosas te pasan muy a menudo, y con diferentes personas, te puedes sentir una de las personas más afortunadas del mundo.

(L) from afotogramas (Sandra González)


Él llamaba y llamaba por teléfono, pero el número no hacía más que comunicar. Cuando respondió el doble eco delataba lo que estaba pasando, gritos y nervios hacían que ni él ni ella pudieran olvidar ese momento el resto de sus vidas. Se fundieron en besos y abrazos, pues a veces pensaban que realmente eran uno. 
Simplemente se querían.

6 mar. 2012

encontronazo


Buscabas su cara entre la multitud pero no aparecía entre esas miles de personas que abarrotaban las calles, le escribes preguntándote dónde se habrá metido. Alguien te abraza por la espalda, es él. Antes de que puedas ver su cara por primera vez ya te ha besado.

1 mar. 2012

DOGMA




A veces, las personas creemos ciegamente, sin dejar que otras ideas hagan mella en nosotros. Nos conformamos con lo que somos y no buscamos nuevas experiencias, nuevas emociones…



Sabemos que hay gente que piensa diferente, que actúa de la manera que nosotros jamás lo haríamos, pedimos que se nos comprenda, pero no somos capaces de comprender a los demás. 




NO SIGAS UN SOLO DOGMA


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16 feb. 2012


Si alguna vez no puedes más, sientes que te falta el aire, que te ahogas, ELLA, simplemente ella aparecerá de lo más profundo de ti para darte fuerzas para seguir.

8 feb. 2012

golpes




Tu pasado era como una gran bolsa llena de cosas, podías meter la mano y sacar cualquier cosa, desde un ramo de rosas a la mano llena de sucia basura. Esa era tu bolsa del pasado, y tenías que llevarla siempre contigo, y querías llevarla, pues sí, estaba toda esa basura, pero también las cosas más alucinantes de tu vida. No te valía tirar la bolsa, no querías borrón y cuenta nueva.

16 ene. 2012

Una noche de tormenta




         Allí estaba él, escondido en la esquina de su habitación. Oía a su padre dar voces aunque no entendía muy bien que pasaba. Sus pesas, se pasaba el día haciendo y haciendo pesas, y no era por que quisiera endurecer su cuerpo. Así, sólo así era capaz de guardar sus cosas, era la única manera de no explotar, aunque a veces era lo que quería. Pensaba cada día en tirarle esas pesadas piezas de metal, el cual muchas veces se planteo de que metal podían ser, a la cabeza de las personas que más le querían. Deseaba matarlos en una ardua carnicería pues no sabía muy bien por qué pero sentía odio hacia su parte.

De repente lo entendió todo, una palabra de su padre dio en el clavo de lo que estaba pasando, “maricón”, esa palabra que tanto perturbaba su sueño, que oía incluso de despierto, a todas horas. Ya no sabía donde llorar ni con quien, puesto que todo el mundo le traicionaba, sentía soledad ante esa preciosa ciudad que le había visto crecer, solo quería escapar, llevaba toda la vida esperando ese momento. Y por desgracia o por suerte ese momento se acercaba, se acercaba con cada palabra que oía decir a su padre. Se acercaba tanto que podía tocarlo, podía verlo, estaba tan cerca que no pudo remediarlo.

Los truenos rompían una noche de otoño en la que la ventisca parecía que iba a acabar con el mundo, parecía que lo destrozaría todo, pero por un momento el joven no supo distinguir entre los truenos rayos y centellas y la voz de su padre clavándole verdaderos puñales en su joven y débil corazón.

Allí, en ese preciso instante empezó todo, se acerco al armario y se puso esos pantalones que tanto le gustaban, una camiseta roja y su cazadora negra, se disponía a salir pero era tarde, y no sabía muy bien cómo, pero la rabia le estaba empujando, sacaba fuerzas de donde nunca las había tenido y salió de la habitación con las pesas de la mano y dando un fuerte portazo que hizo enmudecer a su furioso padre, llego al salón por un largo pasillo, que recorrió en unos pocos segundos plantándose en el salón, donde pudo ver a su ya viejo padre mirándole fijamente a los ojos.

Sin mediar palabra, el joven soltó las pesas desde la altura a la que colgaban sus brazos, dos baldosas se resquebrajaron, parecían anunciar la historia que después sucedería, parecía que en ese preciso momento empezaba su vida, y no sabía cómo iba a continuar. Aquellas baldosas marcarían un antes y un después para el resto de su vida. Intento esquivar a su padre quien le agarro del brazo y este con fuerza le propino un fuerte empujón con ayuda de su madre, escapando así de las garras de su depredador. El portazo secundo el momento e inmovilizo al chico. Un gran trueno pareció volverle a la vida. Bajo las escaleras tan rápido como pudo, desde el portal de su casa veía como la ciudad se estremecía de dolor, se inundaba  y se quedaba sin luz. La calle estaba a oscuras, tan solo iluminada por los escasos coches que en una noche como esta circulaban sin rumbo por la ciudad. ¿Tendrá problemas esta gente? Se preguntaba sin dejar de mirarlos. Sin más preámbulos  echo a correr tan rápido como pudo parecía que el agua le esquivaba a su alrededor pero la realidad era bien distinta, a los 10 segundos su ropa parecía como recién salida de la lavadora, pero no le importaba, se sentía liberado, sabía que en ese momento empezaría su historia. 

Intentaba correr más y más deprisa, pero no era consciente si lo conseguía pues todo estaba oscuro y los truenos y relámpagos eran su única compañía. Al pasar cerca de un banco vio a un pobre sin hogar durmiendo dentro y se comparo con él dándose pena por lo que estaba haciendo, pero eso no le hizo más que correr más y más deprisa, no podía parar. Tenía una meta, un fin, llegar a ese lugar donde sabía que nunca le iban a fallar. Estaba lejos muy lejos le quedaban más de 30 minutos de carrera, competía contra sí mismo hasta el punto de olvidarse de los demás, de sus problemas, de haber abandonado su hogar de madrugada. Se dio cuenta que su móvil se había quedado en la mesilla de noche, imaginaba la cara de su padre llamándole enfadado para que volviera, al ver que el móvil seguía en casa y sus lagrimas, las cuales hacía rato se confundían con la lluvia cambiaron por una sonrisa vengativa que no hacía otra cosa que animarle. La tormenta era cada vez más fuerte y el agua parecía llegarle a los tobillos. Le quedaban dos manzanas, sabía que estaba llegando a su salvación, sabía que a pocos metros podría descansar, pero no contaba con el factor de la hora, era muy tarde y el timbre al que llamaba parecía ser de una casa totalmente olvidada. Por fin alguien contesto con una voz débil obviamente de recién levantado. “Yo” respondió el chico; entre asustado y alegrado de oír las palabras de esa persona a la que tenía tanto aprecio. Él no tenía conocimiento de la relación que llevaban pues no eran novios ni tampoco amigos, pero sabía que en esas cuatro paredes iba a encontrar una cama para resguardarse junto al cuerpo que él amaba. Subió las escaleras y se encontró la puerta abierta, como si el inquilino de la casa se hubiera olvidado de cerrarla, pero no era así, un cuerpo somnoliento se encontraba semidesnudo mirándole al otro lado de una puerta, apoyado en una pared amarilla de dudosa claridad. El pidió perdón, no eran horas de presentarse así en ese lugar, pues era tarde y una tormenta desolaba todo lo que encontraba, se miraron y al ver lo mojado que estaba se acerco a él le abrazo muy fuerte y le pidió que no se preocupara, que él siempre estaría allí, que jamás le abandonaría. Sus palabras fueron rotundas, parecía que sabía lo que había pasado, era como si supiera la historia, como si no hiciese falta que nadie se la contara.

Se miraron a los ojos, sus cuerpos goteaban agua de la ropa y estaba mojando la poca ropa que tenia Javier. Enseguida sus labios se fundieron en un infinito beso como si no importara ni la discusión ni que la cuidad entera se hubiera quedado sin luz, y allí entre esa oscuridad que inundaba la habitación, Javier empezó a quitar muy lentamente la ropa que el joven tenía ceñida a su cuerpo por la humedad. La cazadora, la camiseta, el pantalón… la escena subía de tono y el joven se estaba olvidando por completo de su situación. Los labios de Javier recorrían todo su torso a la vez que este desabrochaba su cinturón y rozaba con su cuerpo el de su amado. Ya desnudos y entre velas y truenos empezaron a hacer el amor de manera espectacular, su movimiento se acompasaba con el ruido de la calle, de la lluvia, de los truenos. Era la primera vez que hacía el amor, pero el momento le pedía fundirse con su alma gemela, sus gemidos despertaban todos sus sentidos, y el placer se apoderaba de él. El control desaparecía y la consciencia se esfumaba.

Daniel Cifuentes Mateos.

5 ene. 2012

¿Vencer?



Estaba rodeada por cientos de pastillas de todo tipo, no sabía por cual empezar. Su deseo de desaparecer era tan fuerte que no lo pensó y empezó a engullirlas sin plantearse lo que estaba tragando, bebía sorbos pequeños de agua, por si se atragantaba, como si eso importara cuando alguien se intenta suicidar. Su pelo era largo y negro, y su cuerpo estaba completamente desnudo como si a la luna saludara, sus carnosos labios pintados de rojo… pues los planes de fiesta de esa noche se habían visto truncados por un plan mejor, la muerte.


3 ene. 2012

no más 3 de enero



Para estrellarte ya habrá tiempo, ilusiónate, ilusiónate mucho. Que nadie te quite el placer de ilusionarte, ni siquiera tu deberías quitártelo.