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30 abr. 2012

27 abr. 2012

juntos




           Él no había salido, y ella estaba segura de ello. Lo buscaba desesperadamente por toda la casa, lo buscaba en su habitación, lo buscaba en el baño, en la ducha. Salió a la terraza por si con una cerveza habría salido a tomar el fresco pero no aparecía. Nerviosa pensando que se lo había tragado la tierra le llamo por teléfono… pero estaba apagado. Su desesperación aumentaba por momentos, debajo de su cama solo había pelusas y maletas, no podría haber ido muy lejos, daba voces por la casa sin señal alguna. Al fin lo encontró, estaba en el armario, sentado encima de una torre de zapatillas, lloraba. Podía haberle obligado a salir, podía haberle dado un galletazo para que saliera y le contara qué le pasaba, podía simplemente haber cerrado la puerta y haberle dejado allí por gilipollas. Pero ella siempre optaba por la reacción menos esperada, ella era así. Y grito “Túuuuu  hazme sitio” se sentó a su lado sobre todas aquellas zapatillas y lloraron juntos, como tantas veces.


TWITTER: Dani_cifu




26 abr. 2012

huellas





Paseaban por la playa, juntos, se miraban a los ojos, sabían que las cosas no estaban bien, pero se amaban.



18 abr. 2012

tarde de playa




Él adoraba ir a la playa, pero no lo hacía como el resto, él se tumbaba en la arena directamente,  se ponía sus cascos con la música muy baja, para así escuchar sus canciones favoritas y oír el ruido de la playa de fondo, los pájaros, los barcos y por supuesto el ir y venir del oleaje.  

Podía pasarse horas y horas allí sin ser consciente del paso del tiempo, pues este nunca le importo. Su reloj nunca marcaba horas, porque él no vivía en horas, minutos y segundos; su vida constaba de momentos, momentos que guardaba con cautela en su mente, tan privilegiada que le permitía transportarse a cualquiera de ellos en esas tardes primaverales de playa.

9 abr. 2012

vida



¿Por qué deberías sentirte de algún sitio? Ya no sabes cual sientes tu casa, tu sitio. Las sartenes han cambiado de cajón, te explica tu madre al llegar a casa, y “mira, ahora guardamos aquí los cereales, entran mejor”. Tu habitación sigue igual que hace 4 años, las mismas cosas de niño, llena de peluches. Hace meses que no te sientas en tu mesa a nada… tu vida es un ir y venir de lugares, sensaciones, sentimientos. Y estás cansado de todo eso, de llegar y ver que la palabra “amistad” ha quedado totalmente desestructurada, y que lo peor de todo es que han sido tus amigos los que han llegado a ese punto. Intentas sobrellevarlo, pero a veces el mundo se te cae encima. Estas cansado de los recuerdos, a veces te gustaría formatear tu cerebro, o simplemente cortar y pegar algunos datos, para que no se abran esas molestas ventanas de publicidad en tu mente que te recuerden que lo que vives no es real, que es una invención industrial que parece darte algo, lo cual no hace, a cambio de dinero. En este caso la publicidad de tu pasado, por si acaso no te acuerdas que el producto que algún día compraste, se rompió al poco tiempo y no pudiste pegarlo.

Hoy te subirás a un avión y dejaras esto atrás, pero en la maleta de mano de 50x40x20 lo llevas metido, para que aunque tú desaparezcas vaya contigo. Llegarás a un lugar que te ha acogido unos meses, tan sólo te quedan tres. Y de ahí a otro sitio, con tu maleta llena de cosas, de recuerdos, lo bueno, que no dejas nada por el camino, porque en realidad no estas seguro de que tengas nada allí.

Ayer a las 7.30 de la mañana de vuelta a casa después de una noche llena de risas, enfados y más risas, justo cruzando la Gran Vía pensaste que tu vida por fin había cambiado, pensaste que por fin ibas a ser feliz porque lo tenias todo, y ese sentimiento duro… lo que tardaste en meterte en la cama.
Cualquier día es bueno para empezar a cambiar tu vida. Cualquiera.

6 abr. 2012

señales



Paralizado su corazón latía rápido, como si fuera uno de los motores del supersónico Concorde, frente a él una grandísima señal de prohibido el paso, un poco más adelante el mayor desfiladero de la Tierra. Paso a paso se aproximaba sin importarle una muerte contra las piedras afiladas. Ya en el borde, dio un paso más, y su cuerpo suspendido en el aire empezó a caminar entre la nada. La señal indicaba un grandísimo peligro al cual desobedeció arriesgando su vida, pues estaba sintiendo que la cima del mundo estaba allí. 


2 abr. 2012

nadie es de verdad



           Sonarán las olas del mar a su paso por la playa, el paseo que darán será infinito, da igual que sea a pie, descalzos sintiendo la arena bajo sus pies, o en patines disfrutando de la brisa del paseo marítimo, incluso dará igual que sea en bicicleta. Ambos tienen claro que sus miradas de clavaran una en la otra, se tirarán arena, o se empujarán hasta que uno caiga y los dos rían sin parar. Su noche… su noche será bella. Tanto que estarán tumbados en la cama, uno frente al otro fijándose en la cara opuesta y sonriendo.  Nadie es de verdad.